A veces encontramos algo que parece abandonado o disponible para tomar. Sin embargo, en la Iglesia Universal de La Vida creemos que el respeto hacia los demás comienza con preguntar antes de actuar.
Por ejemplo, si ves una bicicleta junto a la basura en la acera, podrías pensar que está para llevarla. Pero antes de hacerlo, pregunta: “¿Están deshaciéndose de esto?” Este simple gesto asegura que no estás tomando algo que aún pertenece a alguien.
Respetar lo que no es tuyo es más que una regla de cortesía; es una forma de demostrar consideración y empatía. Porque lo que parece inútil para uno, puede seguir teniendo valor para otro.