
Nuestros mandamientos
- Ofrece tu opinión o consejo solo cuando te lo soliciten
- Respeta el espacio y las normas de los demás; si no puedes hacerlo, evita visitarlos.
- No tomes lo que no es tuyo, a menos que la otra persona desee liberarse de ello y lo exprese claramente.
- Trata a todos los seres vivos con respeto y evita causarles daño.
- Comparte tus problemas únicamente si estás seguro de que la otra persona desea escucharlos.
- Si alguien te falta al respeto en tu hogar, tienes el derecho de pedirle que se retire.
- Ocúpate de tus asuntos y no te involucres en lo que no te concierne.
- Juzga a las personas no solo por sus acciones, sino por las intenciones que las motivan.
La Esencia de Nuestra Fe
En la Iglesia Universal de La Vida creemos en Dios, pero desde una perspectiva no convencional. Reconocemos su existencia, no porque Él nos haya creado, sino porque el ser humano lo creó a Él.
Dios es omnipotente y omnisciente porque el hombre le ha conferido ese poder. Su existencia surge de una necesidad humana, diversa y profundamente personal. Para algunos, Dios es una fuente de motivación; para otros, un pilar para respetar las reglas de la vida. Incluso hay quienes recurren a la idea de Dios con fines menos nobles, como el control de los demás.
Lo que realmente importa es que Dios nace de la necesidad del hombre. Por eso creemos en la existencia de todos los dioses, en las múltiples formas y nombres que adquieren a lo largo de las diferentes culturas y tradiciones.
En nuestra visión, los dioses reflejan las aspiraciones, las luchas y las preguntas más profundas de la humanidad. Son símbolos universales que trascienden fronteras y religiones, recordándonos nuestra conexión con algo más grande que nosotros mismos.
Reflexión sobre la Fe
Creemos que el verdadero valor de una acción radica en la intención que la impulsa. Las decisiones humanas no deben juzgarse solo por lo que generan, sino por lo que las motiva.
Las intenciones son el alma de nuestras acciones; sin ellas, incluso el acto más grandioso carece de verdadero significado.
Reverendo Cortez
En nuestra iglesia, celebramos la importancia de las intenciones como el motor esencial de nuestras acciones. Cada paso que damos en nuestra vida espiritual tiene un propósito, y ese propósito es el reflejo más genuino de quienes somos y hacia dónde queremos ir. Por eso, más allá de las normas o tradiciones, buscamos comprender lo que hay detrás de cada acción: el verdadero deseo de hacer el bien.




Nuestra Historia
La Iglesia Universal de La Vida es un movimiento espiritual que encuentra sus raíces en la Universal Life Church de Estados Unidos. Nacemos como un derivado adaptado a nuestras propias necesidades y contexto, manteniendo la esencia de aceptar a todas las personas y respetar todas las formas de fe. Desde nuestra creación, hemos buscado ser un espacio donde la espiritualidad se viva con libertad, respeto y una profunda conexión con lo humano.